Esa rara mirada tuya
que sus lindos ojos no me ven,
y su boca roja que pronuncian palabras
que para mi no han de ser,
tu dulce voz que me lleva más allá de la realidad,
realidad que atenúa mi mente cada día más,
pues es mi mente la que te piensa
mas no mi corazón el amor siente.
Tu rostro aquel, cual suave pétalo de rosa,
que sabe que lo miro y al instante se sonroja,
y tu tan dulce sonrisa, que me derrite
y me derrota.
Cuando te miro
cuando te hablo
cuando sonríes
cuando te escucho
me matas porque se que me amas
con tu mirada me idiotizas
me dan escalofríos
me sacas una sonrisa.
Tu dulce vos tan solo
hace que por ti mi amor crezca,
que la vida no me quite
el hermoso placer de verte,
y que algún día me permita
acercarme a ti y decirte al oído,
que te amaré eternamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario